Por lo general, no me gustan las series largas ni los shonen. Les encuentro defectos evidentes a la mayoría de ellos. Desde historias que se estiran hasta el infinito perdiendo toda la gracia que pudieran tener por un lado hasta los clichés para quinceañeros edgys que ya estamos hartos de ver en todos lados por el otro.
JoJo's Bizarre Adventure cuenta con estos dos elementos, es largo como el solo (de hecho está aún en publicación) y, en su mayor parte es shonen. Pero gracias al ingenio de Araki al dividir la historia en partes casi independientes, y quizás a un origen en otra época donde la industria no estaba tan colapsada, JoJo ha conseguido ganarse un hueco muy especial para mí. Como no tengo mucho que decir de todas las partes, lo mejor es que haga una crítica general de cada una por separado, aunque no descarto volver a hablar en profundidad de cada una. Quizás lo haga con los animes como excusa.